La Industria siempre ha sido sinónimo de grandes inversiones, empleo estable, producción eficiente y planificada guiada por la demanda. La innovación ha estado enfocada a la mejora de la eficiencia a través de sistemas de automatización y los procesos Lean importados de la industria japonesa.

En los últimos 20 años una nueva economía basada en la tecnología de la Información, con alto grado de innovación, procesos ágiles de prueba y error, ha revolucionado nuestros hábitos y creado un enorme valor, reemplazando a las empresas industriales en las bolsas de todo el mundo. Hablamos de las FAMGA (Facebook, Apple, Microsoft, Google y Amazon), pero también de sus homólogas chinas BAT (Baidu, Alibaba, Tencent) o incluso rusa (Yandex).

Frente a esta pujanza en la feria CEBIT de Computadoras y TIC en 2011, los principales actores de la industria alemana y posteriormente Europea se postuló como actor central de las nuevas tecnologías TIC, a través del concepto “Industria 4.0”, para resaltar que nos encontramos en los albores de una nueva revolución industrial con nuevas reglas del juego tal y como sucedió con la máquina de vapor (1.0), el petróleo y electricidad (2.0) y el ordenador (3.0), proporcionando nuevos niveles de bienestar a la sociedad bajo las siguientes premisas:

  • La industria debe incorporar las nuevas tecnologías de Información, es decir, debe acometer el proceso de transformación digital al igual que los demás sectores económicos
  • Además la Industria debe ser punta de lanza de nuevas tecnologías como la inteligencia artificial, blockchain, la nueva robótica colaborativa, o nuevos entornos de realidad aumentada, que fusionan el mundo virtual y real, que cambian radicalmente los procesos económicos.

Los cambios que son necesarios acometer tienen un objetivo final de eficiencia, autonomía y flexibilidad que demanda el mercado actual, es decir:

  • Las máquinas funcionan de manera automática e inteligente.
  • Las líneas de producción son flexibles, adaptable con facilidad a productos personalizados.
  • La fábrica es autónoma y conectada.

Como dice Joaquin Abril-Martorell (Chief digital Officer de CEPSA), “Para CEPSA los datos son el nuevo petróleo